La estrella fue una de las musas más reconocidas de la cinematografía italiana y era la última diva de los Años de Oro de Hollywood.
Gina Lollobrigida, una de las grandes estrellas de la historia del cine, falleció hoy con a los 95 años de edad en su casa de Roma, según informaron los medios locales.
“La Bersagliera nos ha dejado. Con profundo dolor dan el triste anuncio su hijo, Milko, y su nieto Dimitri. La familia pide en este momento de gran dolor, por parte de los medios, el máximo respeto”, expresa una nota publicada por medios italianos.
Lollobrigida fue ingresada en septiembre en un clínica de Roma, tras sufrir una fractura de fémur a causa de una caída doméstica, aunque recibió el alta.
La actriz y artista incluso se había presentado a las elecciones generales del 25 de septiembre por la lista “Italia soberana y popular” con el Partido Comunista.
Gina nació en Subiaco el 4 de julio de 1927, en su juventud plena se mudó a la capital italiana para continuar con sus estudios. Fue una de las grandes actrices del cine italiano, ya desde sus inicios en 1946 en “Aquila neta” de Riccardo Freda hasta trabajar con algunos de los directores más renombrados, como Pietro Germi, Mario Monicelli, Vittorio De Sica o Mario Soldati.
Su fama ascendió de gran manera en las décadas de los cincuenta y de los sesenta, por su papel en el ciclo “Pane, amore e...” de Luigi Comencini.
Su vida personal y amorosa siempre fue agitada. En 1949 se casó con el médico esloveno Milko Skofic, con quien tuvo un hijo, Milko. En 2010 volvió a casarse, esta v ez en secreto, el empresario español Javier Rigau, de treinta años menos.
Aunque la diva aseguró haberse casado mediante engaños por lo que tras un proceso judicial en el que Rigau fue absuelto, consiguió la nulidad matrimonial por parte del Vaticano.
En sus últimos años vivió en su villa en la Apia Antica de Roma acompañada por algún asistente, entre estos el joven Andrea Piazzola, de 35 años, quien fue acusado de expoliar su inmenso patrimonio.
A causa de esto Piazzola fue llevado a los tribunales por los familiares de Gina, que posteriomente obtuvieron la protección judicial de sus bienes.