El presidente francés, Emmanuel Macron, se refirió este miércoles sobre la reforma jubilatoria que aprobó por decreto y aseguró que debe estar vigente para fin de año, pese a que sindicatos, la oposición y gran parte de la población se haya mostrado en contra, lo que derivó en masivas protestas y en un recurso para anular la propuesta aún por resolverse.
El mandatario europeo definió como “sediciosos” a los manifestantes que realizaron protestas contra la reforma, las cuales vienen sucediendo desde enero pero que fueron intensificadas luego de que Macron decidiera aprobar mediante un decreto y por votación del Parlamento.
En la justificación de la nueva medida, el presidente francés sostuvo que es necesario elevar la edad jubilatoria a 64 años, pese a haber reconocido que no le hace “feliz” e incluso, “hubiera preferido no hacerlo”.
Estas declaraciones fueron pronunciadas durante una entrevista en las principales cadenas de televisión, la privada TF1 y la pública France 2, donde además asumió la "impopularidad" de la reforma.
El Consejo Constitucional de Francia todavía tiene que revisar la ley dentro de las próximas semanas para dar respuesta a los recursos presentados por partidos opositores, mientras tanto, el mandatario no podrá promulgar la medida.
Desde enero, el Gobierno de Macron lidia con un fuerte rechazo a su plan de retrasar la edad de jubilación de 62 a 64 años para 2030 y de adelantar a 2027 la exigencia de cotizar 43 años, y no 42, para cobrar una pensión completa. Dos de cada tres franceses rechazan la reforma, según distintas encuestas.
Las protestas se intensificaron cuando Macron, junto a la primera ministra Élisabeth Borne anunciaron la nueva medida a través de decreto ya que estaban preocupados por la posibilidad de que la Cámara Baja del Parlamento, en la Asamblea Nacional, no aprobara el proyecto.
Sobre dichas manifestaciones, Macron sostuvo que desde su gestión, no toleran ningún desbordamiento, además de llamar “sediciosos” a los protestantes violentos. A su vez, expresó que sí tiene “respeto” por los reclamos que se realizan de forma pacífica por los sindicatos.