La mujer que denunció la semana pasada a Gonzalo Montiel por abuso sexual amplió su declaración ante la Fiscalía de Violencia Familiar y Delitos contra la Integridad Sexual de La Matanza, donde aseguró que la última cara de que había visto antes de perder el conocimiento el 1 de enero de 2019 fue la del futbolista.
En su indagatoria, la denunciante admitió que mantuvo dos encuentros con Montiel, uno de ellos fue tuvieron relaciones sexuales consentidas. Con respecto al día en que habría ocurrido el delito, la joven relató que llegó a la casa de la familia del deportista en Virrey del Pino en La Matanza alrededor de las 3 de la mañana, es recibida por el denunciado, quien se hace cargo del pago al Uber.
“Yo no desconfiaba del lugar, era una casa, con la familia y aparentemente los amigos del barrio, no había ningún famoso o futbolista, era un cumpleaños familiar. Me convidaron tragos, probé dos, no me los tomé enteros. No sé qué me estaban dando, todas las chicas tomaban, no pensé que me iba a pasar nada”, describió sobre la situación inicial.
Al pasar los minutos, la joven reveló que comenzó a sentirse mareada pero no le dio mayor importancia porque al no tomar mucho alcohol, le parecía “normal” ese estado. Sin embargo, el malestar siguió. “Me empecé a sentir muy mal, me dolía mucho la cabeza y pensé que me iba a desmayar. Le mando un mensaje a Gonzalo porque no estaba ahí y le dije ‘ayudame por favor me siento mal, llevame a mi casa’. Yo estaba en el baño”.
“Cuando salgo me lo encuentro a Gonzalo y ahí no recuerdo nada más. Lo último que me acuerdo es la imagen de él, como si me hubiese desmayado”.
“Después me despierto en la entrada de la casa de él, que era una calle de tierra y había barro, sentada en el piso y veo la camisa blanca toda mojada. Y yo también mojada y llena de barro. Tenía la ropa desacomodada, el top torcido. La hermana de Gonzalo me decía ‘te voy a matar, no te metas con mi hermano, no lo nombres’, intentando pegarme patadas, que eran frenadas por las demás chicas presentes. Era todo un griterío y yo no entendía nada”, continuó la víctima en su declaración.
Sobre el mismo episodio, la joven aseguró que no se acordaba nada más, lo proximo que sí recuerda es que se despertó en un Uber, en el que viajaba con dos chicas que también estaban en la fiesta, una de ellas la amenazó. “Dijo ‘ni lo nombres a Gonzalo, vos tuviste la culpa’. Me dijeron que no había parado de tomar y que era una borracha, que había estado desmayada como cinco horas”, testificó.
Una vez en su casa, la mujer relató que comenzó a sentir dolores en la vagina, tenía hematomas en la entrepierna y raspones en las rodillas y en el antebrazo.
La confesión de la madre de Montiel
“Más tarde agarro el celular y tenía un mensaje de Gonzalo que me preguntaba si estaba bien. Y yo le dije ‘no, qué pasó?’. Y me dijo ‘estuviste con alguien’. Y yo le dije que era imposible, que no me acordaba. Me deja de contestar cuando le pido explicaciones y me llega un WhatsApp de una mujer que decía: ‘Soy Marisa la mamá de Gonzi. Te violaron mamita, ponete óvulos’. Le mandé un audio desesperada, ‘¿cómo que me violaron?’, me fui corriendo al Cemic Hospital Universitario, por mi obra social, queda a seis cuadras de mi casa”, relató.
Al regresar a su casa, siempre de acuerdo a la declaración de la mujer, continuó su conversación con la mamá de Gonzalo Montiel, en donde le insistía que le dijera con quien había estado. “Le dije ‘decime el nombre y no te molesto más’ y me dijo ‘Alexis Acosta’ y después no hablamos más”, detalló.
Además, la denunciante aseguró que la madre del futbolista le dijo ‘quedate tranquila que los amigos de Gonzi lo van a cagar a palos’, haciendo referencias a Alexis”.
En tal contexto, la mujer continuó: “Ella intentaba hacerse la amiga y quedar como que me ayudó. Acá empieza el infierno, cuando dije que iba a denunciar, que no quería que esto quedara así. Y la mamá de Gonzalo me decía ‘está en River y va a tener problemas con el club’ y me dijo ‘cuidate mamita, sos muy bonita’”.
La mujer aseguró que comenzó a preguntarse por qué, si Montiel no era culpable, por qué no la había acompañado al hospital o a hacer la denuncia. “Yo ahí empecé a pensar y me hace ruido y empecé a atar cabos. La última cara que vi fue la de él, tal vez estaban encubriendo a Gonzalo o a un familiar; porque pienso que si era Alexis Acosta, ellos me hubieran acompañado a denunciar”.
La denuncia
“Fui a Virrey del Pino con mi amiga, a la Comisaría. Cuando empecé a relatar lo sucedido y lo nombré a Gonzalo Montiel, ellas salían de la oficina y volvían a entrar, eso me ponía muy nerviosa. Mi amiga me dijo que había dos autos afuera de la comisaría con movimientos raros y no bajaba nadie. Firmé la denuncia, salí y entré al auto. Nos siguieron durante diez cuadras y los perdimos. Empecé a recibir llamados de un número oculto y una voz masculina muy correcta me decía ‘olvídate de Gonzalo Montiel, borrá su nombre de tu cabeza’. Me llamaban y me decían ‘te queda muy linda esa camisa’. Me estaban siguiendo”, concluyó.
Además, la mujer aseguró que la madre de Gonzalo Montiel le había pedido que la aceptara en Instagram para que así, pudiera vigilar sus movimientos pero al cabo de unos días, decidió bloquearla.