Decenas de personas marcharon hoy por las calles del balneario brasileño de Buzios al grito de "Viva nos queremos" para pedir justicia por el femicidio de Florencia Aranguren, la mujer argentina asesinada en esa ciudad del estado de Río de Janeiro. En tanto, sus restos serán cremados mañana y luego serán repatriados por sus familiares, informaron hoy fuentes consulares. La movilización fue realizada esta tarde desde el ayuntamiento de esa localidad tras una convocatoria del Frente Feminista Buzios con la consigna "Florencia somos todas". Los manifestantes se concentraron alrededor de las 14 y luego de varios discursos de mujeres marcharon por las calles con carteles de distintas víctimas mientras cantaban "viva nos queremos". Además, las personas que participaron del acto colocaron una bandera frente al ayuntamiento con la leyenda "Buzios tus mujeres lloran por los femicidios". Autoridades municipales escucharon los reclamos de los manifestantes por mayor seguridad en la zona, entre otras peticiones. En ese marco, los restos de la víctima serán cremados mañana y luego serán repatriados por la hermana y el cuñado de Aranguren que viajaron hacia la ciudad de Río de Janeiro y ayer por la madrugada se trasladaron a Cabo Frío, donde se realizó la autopsia correspondiente, cuyo informe preliminar estableció que sufrió diversas heridas cortantes. Además, la justicia brasileña realizó la audiencia de custodia del acusado, identificado como Carlos José de Franca, quien continuará detenido.
El cuerpo de la mujer fue hallado el miércoles poco después de las 7, en un sendero próximo a la playa del barrio José Gonçalves. De acuerdo con las imágenes de una cámara de seguridad difundida por medios locales, a las 7.05 la joven quedó registrada cuando caminaba por la vereda de una cinta asfáltica sin tránsito vehicular, llevando a su perro de la correa y con una mochila oscura sobre sus hombros, hasta que llegó a una curva que gira hacia la derecha y se perdió de vista detrás de la vegetación al costado del camino. Según fuentes del ayuntamiento local, fue un vecino que caminaba por el sendero quien encontró el cuerpo y dio aviso a la policía. Tras esta alerta, los efectivos se trasladaron hasta el lugar y junto al cuerpo de la víctima estaba su perro, que tenía manchas de sangre, agregaron las fuentes. Poco después tomó intervención en la investigación la Policía Militar de Río de Janeiro, que apresó a un sospechoso en un domicilio cercano a la escena del crimen. Según los voceros, el acusado se había bañado, aunque se encontró en su poder ropa interior con manchas de sangre que fue secuestrada para ser analizada y ver si se corresponde con la de Aranguren. Al ser detenido, el hombre fue llevado hacia la escena del crimen, donde el perro de Aranguren comenzó a ladrar de manera incesante ante su presencia, explicaron. A su vez, el sospechoso tenía marcas en su cuerpo, por lo que se procurará establecer mediante peritajes si se trata de rasguños producidos en un forcejeo con la víctima. Por su parte, el Ayuntamiento de Buzios aseguró en un comunicado, al que tuvo acceso Télam, que refuerza su "compromiso con la búsqueda de la verdad y la justicia, sumando esfuerzos con los órganos responsables para garantizar que este crimen no quede impune". En abril de 2022, también en Buzios, la argentina Evangelina Mariel Trotta (48), dueña de una empresa de alquiler de buggies en esa zona, fue encontrada asesinada a puñaladas y días después su exmarido y padre de sus hijos, que era buscado por el femicidio, se suicidó de un disparo.