Este jueves comenzó el juicio contra Roberto Catalino Bejarano y sus hijos, Santiago Ismael y Roberto David Bejarano, acusados de homicidio agravado por alevosía, por el número de intervinientes y por el uso de arma de fuego en grado de coautores, en relación con el caso de Darío Monges.
Además, Santiago Ismael y Roberto David Bejarano enfrentarán cargos por tenencia de estupefacientes con fines de comercialización, también como coautores.
La palabra del papá de la víctima
Arnaldo Monges, padre de la víctima, se manifestó desde las puertas del Tribunal Federal, señalando: "Para mí, todo esto está relacionado con el poder que está interviniendo; hay personas que no están. No entiendo por qué no se han mencionado". Monges opinó que las autoridades de Seguridad de la provincia, que estaban en funciones en el año del asesinato de su hijo, deberían estar presentes en el juicio. "Mi hijo estaba en contacto con ellos. No quiero dar nombres porque no estoy seguro", añadió.
Respecto a los acusados, Monges afirmó que conocía a la familia Bejarano: "Eran amigos. A través de Multivisión, se arreglaban las motos de mi hijo. No se encontró nada en mi hijo, los que encontraron sustancias fueron a los Bejarano. Eran amigos y lo mataron".
Sobre la posibilidad de un posible encubrimiento, Monge dijo: "No sé cómo padre, pero puedo decir que eran amigos. Darío trabajaba con los Moreno y con el secretario de Justicia, estaba muy ocupado. Lo mandaban de un lado para otro".