Este viernes, el gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, participó en la Catedral Basílica de la primera jornada del Triduo de Pontificales, por las festividades en honor al Señor y a la Virgen del Milagro.
Monseñor Mario Cargnello, quien ofició la misa estacional, expresó que la “confianza” en la Virgen invita a “ser audaces y seguir el camino de la fraternidad”. Además, al recordar el lema de las Festividades de este año, “Milagro, Iglesia Eucarística de encuentro y oración”, Cargenllo espero que, en este “tiempo de Milagro, seamos testimonio de esperanza del resucitado”.
Seguido a esto, el Arzobispo llamó a “no cerrarle las puertas” a Dios en la “vida social del pueblo”, mientras que manifestó que no quieren un manejo de la Iglesia como “si fuera la dueña de todo”, ya que la mencionada “defiende y está al servicio de la gente que necesita”.
“Confiar siempre en Dios y hacernos cargo del hermano. Cuando Dios nos pone en un lugar de mayo responsabilidad hay que hacer el bien y ayudar, construir justicia social”, concluyó.
Vale mencionar que la jornada también contó con la presencia del obispo emérito de Venado Tuerto, Gustavo Help; el obispo auxiliar de Tucumán, Monseñor Roberto José Ferrari; el vicegobernador de la Provincia, Antonio Marocco; el ministro de Seguridad y Justicia, Marcelo Domínguez; ministro de Gobierno, Derechos Humanos y Trabajo, Ricardo Villada; ministro de Producción y Desarrollo Sustentable, Martín de los Ríos; representantes de las fuerzas de seguridad, entre otras autoridades.