El Tribunal Oral Federal N°2 de Salta condenó, el 30 de diciembre pasado, a cuatro hombres por el transporte de 314 kilos 222 gramos de cocaína que estaban ocultos en la caja de un móvil del cuartel de bomberos voluntarios de la localidad salteña de Aguas Blancas, por ello, les impuso penas de entre 3 y 8 años de prisión.
A su vez, absolvieron al jefe del destacamento, Fredi Galarza y ordenaron la devolución de la camioneta utilizada para el delito a la entidad a la que pertenece. Así, los jueces Domingo Batule, Gabriela Elisa Catalano y María Alejandra Cataldi condenaron a Julio Armando Araníbal y a Andrés Florentín Salto -integrante del cuerpo de bomberos- a 7 y 8 años de prisión como coautores del delito de transporte de estupefacientes agravados por el número de intervinientes.
En tanto, Nahuen Galarza -quien pertenecía al cuartel y era hijo del jefe, fue condenado como coautor a la pena de 4 años y 6 meses en razón de la aplicación del instituto de reducción de pena previsto para el imputado colaborador.
Finalmente, Federico Gastón Reyes, recibió tres años de prisión en suspenso, como participe secundario del mismo delito, por lo que quedó en libertad con medidas restrictivas, entre ellas la prohibición de salir del país.