Este viernes, el gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, tuvo una reunión de trabajo con autoridades del Poder Judicial y Ministerio Público para evaluar la entrada en vigencia del nuevo Código Procesal Penal de la Provincia, que comenzó a regir este lunes 4 de mayo.
Durante el encuentro, se analizó la transición hacia el nuevo marco normativo impulsado por el Ejecutivo provincial, que completa el cambio de paradigma iniciado en 2011.
La implementación, que iniciará en el Distrito Judicial del Centro, redefine los roles judiciales: el Ministerio Público Fiscal asume la investigación y acusación, mientras que el juez garantiza la imparcialidad y celeridad del proceso.
El mandatario provincial resaltó:
“En Salta estamos llevando adelante una de las transformaciones más importantes de la Justicia Penal en décadas. Este nuevo modelo deja atrás estructuras excesivamente burocráticas y fortalece un sistema basado en audiencias orales, uso de tecnología, mayor celeridad y un trabajo articulado entre el Poder Judicial, el Ministerio Público y los demás actores institucionales”.
Además, Sáenz sostuvo que el objetivo es que los salteños tengan una justicia que de respuestas en “menos tiempo, con mayor transparencia y mejor acceso para víctimas y ciudadanos”, por lo que resaltó que, junto con la puesta en marcha del juicio por jurados, la provincia avanza a un “nuevo paradigma judicial” que fortalece la participación ciudadana, la confianza pública y la modernización institucional de todo el sistema de justicia.
Por su parte, la presidenta de la Corte de Justicia, Teresa Ovejero, quien calificó a la reunión como “muy positiva”, aseveró que la adición de poderes es “estructural” en su Constitución, pero que también el Estado es uno solo, por lo que deben “trabajar todos juntos”, dado que el ciudadano “demanda que el Estado proteja sus derechos”.
“Una reforma como la del Código Procesal Penal involucra a todos para trabajar juntos”, afirmó.